Ramonita fue una mujer muy amorosa; excelente madre y abuela, mujer luchadora y hospitalaria que amaba con todo su corazón a nuestro Creador y confiaba en la esperanza del Reino de Dios.
Siempre será recordada con mucho amor por sus hijos y nietas.
Jesús le dijo: “Yo soy la resurrección y la vida. El que demuestre fe en mi, aunque muera, llegará a vivir.”
Juan 11:25