ni abracen su pena por mí, mucho tiempo. Al contrario, empiecen con valentía y con una sonrisa.
Y en mi memoria y en mi nombre, vivan su vida y hagan las cosas igual que antes.
No aumenten su soledad con días vacíos sino que llenen cada hora que están despiertos con actos útiles.
Den su mano para ayudar, consolar y animar, Y nunca, nunca tengan miedo de morir.