Román nació en Pucuato, Michoacán, México, y fue hijo de José Medina y Elisa Posadas. Fue un hombre de fe, de gran corazón y de profundo amor por su familia. Construyó un hermoso hogar junto a su esposa, Anita Medina, con quien compartió una vida llena de amor, recuerdos y momentos inolvidables.
Su legado de amor y valores permanece en sus hijos: Baudel y su esposa Verónica Medina; Karina y su esposo Raymundo Gutiérrez; Diana Medina; e Iván y su esposa Claudia Medina. También deja un legado invaluable en sus 13 nietos, 4 bisnietos, 6 hermanos y 2 hermanas.
Román fue un apasionado del béisbol y un gran amante de la música. Disfrutaba escribir sus propias canciones y cantarlas, además de encontrar alegría en la cocina. Tenía un don especial para hacer reír a los demás, y su carácter alegre, sus ocurrencias y su cercanía dejaron una huella profunda en quienes lo conocieron.
Fue un hombre de fe, miembro activo de la igelsia y coro María Immaculada, donde vivió su espiritualidad con compromiso y servicio. Para su familia y amistades fue siempre una fuente de consejo, ofreciendo palabras de sabiduría, cariño y aliento a quienes acudían a él.
Aunque su partida deja una profunda tristeza, su familia encuentra consuelo en el amor que sembró, en sus enseñanzas, en sus canciones y en todos los momentos compartidos que permanecerán vivos para siempre. Su recuerdo vivirá eternamente en nuestros corazones.