Edelmira Lila Huerta Faurrieta, la Abue Lila, nació en La Huacana, Michoacán, un lugar que marcó profundamente su carácter y la fortaleza con la que enfrentó la vida. Desde ahí llevó consigo los recuerdos de su infancia, el orgullo por sus raíces y la convicción de seguir adelante sin importar las dificultades.
A lo largo de su vida demostró una capacidad inquebrantable para adaptarse y perseverar. Desde su llegada a la Ciudad de México hasta su camino en los Estados Unidos, supo abrir oportunidades donde no las había y construir estabilidad para su familia. Fue madre de diez hijos, a quienes crió con disciplina, trabajo constante y un profundo sentido de responsabilidad.
Expresaba su amor a través de la comida y compartía sus antojos con quienes la rodeaban. Al preparar los platillos de su tierra, mantenía viva la conexión con su origen y transmitía valores que hoy siguen presentes en su familia. Como las ciruelas de Michoacán que tanto recordaba, fue fuerte, resistente y generosa, con raíces profundas que sostuvieron a generaciones enteras.
Su legado vive en sus hijos, nietos y bisnietos, y en cada enseñanza que dejó. Quienes tuvimos el privilegio de conocerla llevaremos siempre con nosotros su fortaleza, disciplina y ejemplo.
Siempre en nuestros corazones, querida Edelmira, Abue Lila.