

Con profundo respeto, recordamos a Maria Leticia de la Rosa, nacida el 20 de agosto de 1955, quien falleció el 29 de abril de 2026, a los 70 años. Maria Leticia residía en Gaithersburg, Maryland. Su vida fue un testimonio de entrega constante: una presencia amada cuya dedicación a los suyos se expresó, día tras día, en esfuerzo silencioso, responsabilidad y cuidado fiel.
Le sobreviven sus hijas Alma, Adriana y Norma (Rosalio); sus nietos Kevin, Natalie, Carlos y Jessica (Guillermo); y sus bisnietos Nehemiah, Angelie, Josiah y Yasmin. En cada generación dejó una huella de amor firme y perseverante, de esas que sostienen a una familia con paciencia y trabajo incansable.
Te extrañaremos profundamente; solo me alegra saber que ya no sufres ningún dolor y que puedes regocijarte en tu nueva vida en las manos de Dios. Tus consejos, tu guía, tu sacrificio y tu amor no quedarán en el olvido. Hiciste de nosotras mujeres fuertes e independientes. Fue un honor y un privilegio haber podido cuidarte hasta el último día. Jamás podré agradecerte lo suficiente por haber estado siempre a mi lado, incluso cuando eso resultaba difícil también para ti. Que ahora descanses en paz, mi viejita hermosa.
Doy gracias a Dios por darme la oportunidad de tenerla en mi vida y ser esa mujer que me encaminó y me apoyó en todo tiempo me enseñó a ser una mujer guerrera en todas las áreas gracias Mother no le doy un adiós sino un hasta luego nos reunimos en las bodas del cordero.
Para muchos, ella fue una amiga bondadosa, una hermana devota o una colega de confianza. Pero para mí, ella fue mi primera mejor amiga, mi luz guía y mi roca. Mientras crecía, no comprendía plenamente la magnitud de su amor, pero lo veía en las pequeñas cosas: los almuerzos creativos, los momentos en los que me escuchaba y su dulce habilidad para animarme a ser yo misma sin necesidad de decir mucho. Mamá poseía una fortaleza interior que guio a nuestra familia a través de los tiempos difíciles con gracia. Me enseñó a ser fuerte al apoyar mis decisiones y fomentar mi singularidad. Me enseñó a ser generosa y a defenderme a mí misma. Siempre atesoraré su famoso chile colorado con carne y tortillas de harina, así como sus chiles rellenos, que compartía con orgullo con los demás. Me mostró, a través de su propia vida, que ser una mujer fuerte significa albergar tanto compasión como valentía en el corazón. Mamá, me enseñaste todo lo que necesito saber para navegar por esta vida, y veo tanto de ti en mí misma. Me escucho suspirar y, tras el suspiro, entonar una melodía inventada o elevar una alabanza a Dios de manera espontánea. Aunque tengo el corazón destrozado por no poder abrazarte una última vez, me reconforta el increíble legado que has dejado atrás. Gracias por ser mi mamá. Te amo y te extrañaré por siempre.
Mi hermosa Maty, ya no estás aquí con nosotros y nos quedamos con un corazón quebrantado, uno que nunca sanará completamente. Pero aún tenemos AMOR, amor es lo que deja todos esos bellos recuerdos que nadie puede robar. Estoy muy bendecida de haberte tenido en mi vida y por siempre apreciaré todos los momentos hermosos que tuvimos y todas las enseñanzas que me diste. Siempre te extrañaré mi pelito de lobo pero sé que no es un adiós si no un hasta pronto. Solo quiero que sepas que siempre te tenderemos en nuestros pensamientos y recuerdos. Y siempre recordaremos lo mucho que nos quisiste a cada uno de nosotros a su propia manera. La queremos mucho, hasta pronto.
El velorio se llevará a cabo en Mision Cristiana Elim de Virginia, 14104 Newbrook Dr, Chantilly, VA 20151 el 8 de mayo de 2026, de 5:00 a 7:00 pm con un servicio funebre a las 7:30 pm.
El servicio de sepelio (Committal Service) se realizará en Norbeck Memorial Park, 16225 Batchellors Forest Rd, Olney, MD 20832 el 9 de mayo de 2026, a las 2:00 pm
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