Que descanse en la paz del señor.
Maria Lucrecia, siempre te recordaremos como esa mujer radiante de amor, felicidad, y generosidad con todos los que te rodeaban. Todos esos hermosos recuerdos siempre vivirán entre tus hijas, toda tu familia, y tus amistades.
Sus hijas Gloria y Karolina y demás familiares piden orar por su descanso eterno.
“Yo soy la resurrección. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás” Juan 11, 25-26