

Hoy nos reunimos para despedir a un hombre maravilloso: un padre, un abuelo, un familiar y un amigo que dejó una huella profunda en la vida de todos los que tuvimos la dicha de conocerlo y disfrutarlo. Nuestro padre fue un hombre bueno, noble y de corazón generoso. Siempre tenía una sonrisa para compartir, una palabra amable y una disposición sincera para ayudar a quien lo necesitara. Disfrutaba reír junto a los demás y encontraba alegría en las cosas sencillas de la vida. Le encantaba cantar, bailar y contagiar su buen humor; donde él estaba, nunca faltaban las risas.
Fue un hombre trabajador. Como inmigrante, enfrentó desafíos con valentía y dedicación, buscando siempre un mejor futuro para su familia. Con esfuerzo y sacrificio nos enseñó que los sueños se construyen con trabajo honesto, perseverancia y fe. Fue un padre responsable, amoroso y entregado. Siempre procuró el bienestar de sus hijos y nos enseñó, con su ejemplo, el valor de la familia, la humildad y el respeto. Siempre estuvo pendiente de nosotros, procurando nuestro bienestar y haciendo todo lo posible para que nunca nos faltara nada. Hoy comprendemos aún más todos los sacrificios que hizo por amor. Su mayor orgullo éramos nosotros, sus hijos y ver a los suyos unidos y felices. Su generosidad no conocía límites. Le brindaba un taco a la gente sin hogar cuando pasaban por enfrente de su casa. También disfrutaba profundamente cocinar, era su forma de apapachar a los demás y a quienes amaba. Preparar una comida era una de sus maneras de demostrar cariño, y alrededor de su mesa siempre había un lugar para compartir sin importar quien fuera. ¡Quienes lo conocimos recordaremos también cuánto disfrutaba pasar tiempo en su jardín y disfrutar de su a hamaca! Cuidaba con esmero sus magueyes, sus nopales, sus plantas y sus árboles frutales. En ese pequeño rincón encontraba paz, y quienes lo acompañábamos ahí también encontrábamos tranquilidad. Así como cuidaba cada planta con paciencia y dedicación, también cultivó el amor, la unión y los valores en su familia. Hoy sentimos un inmenso vacío por su partida. Lo vamos a extrañar profundamente: su voz, sus consejos, sus ocurrencias, sus abrazos y su manera tan especial de hacer sentir importantes a quienes estaban a su lado. Pero también damos gracias a Dios por el regalo de su vida. Gracias por cada recuerdo, cada enseñanza, cada sacrificio y cada momento compartido. Su misión en esta tierra fue cumplida con amor y con honor. Nos queda el consuelo de saber que el amor nunca muere. Vivirá en cada historia que contemos sobre él, en cada receta que preparemos recordándolo, en cada árbol que florezca, en cada nopal que pelemos, en cada salsa de molcajete que preparemos y en tantos lugares, en cada acto de bondad que inspire su memoria. Descansa en la paz del Señor. Siempre vivirás en nuestros corazones. Hasta que Dios nos permita volver a encontrarnos.
¡Te amamos por siempre papá! ¡Gracias por todo!
Tus 7 hijos
Marco Antonio Pérez, Raymundo Pérez, Patricia Pérez, Erika Pérez, Norma Pérez, Antonio de Jesús Pérez, Guadalupe J Pérez
Visitation will be held at McWane Family Funeral Home, 350 N San Jacinto St., Hemet, CA 92543, US, on July 10, 2026, from 4:00 pm to 8:00 pm.
A Religious Ceremony will take place at Our Lady of the Valley, 780 S State St, Hemet, CA 92543, US, on July 11, 2026, from 9:00 am to 10:00 am.
A Committal Service will follow at Our Lady Queen of Peace Catholic Cemetery, 3510 E Washington St, Colton, CA 92324, US, on July 11, 2026, from 11:30 am to 12:00 pm.
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