Nacido el 30 de marzo de 1949, en la República Dominicana, Juan Bienvenido Garrido Poueriet llevó siempre consigo el orgullo de sus raíces y los valores que caracterizan a quienes aman profundamente a su familia y a su tierra. En sus últimos años residió en Plantation, Florida, donde construyó junto a sus seres queridos una vida llena de recuerdos, experiencias y momentos inolvidables.
Juan Bienvenido fue, ante todo, un buen esposo, un padre amoroso y un hombre dedicado a su familia. Su hogar fue el centro de su vida, y quienes tuvieron la dicha de conocerlo pudieron apreciar su cariño, su entrega y su compromiso con los suyos. Como esposo, supo brindar compañía, apoyo y amor; como padre, dejó en sus hijos enseñanzas y valores que permanecerán con ellos para siempre.
Su partida deja un profundo vacío en el corazón de su familia y de todos aquellos que compartieron parte de su vida. Sin embargo, su recuerdo permanecerá vivo en cada enseñanza, en cada anécdota, en cada momento compartido y, sobre todo, en el amor que sembró en su familia.
Hoy despedimos a un hombre que deja como mayor legado el amor por su familia, la importancia de mantenerse unidos y la huella imborrable de una vida dedicada a sus seres queridos.
Aunque ya no podremos verlo ni escuchar su voz, su memoria vivirá por siempre en los corazones de quienes lo amaron.
Que descanse en paz, Juan Bienvenido Garrido Poueriet.
Su vida fue un regalo para quienes tuvieron la dicha de compartirla con él, y su recuerdo será eterno.