Con profundo amor y respeto recordamos a José I. Santoyo, nacido en Jalisco, México, hijo de Lázaro Santoyo y Virginia Macías. José fue un hombre ejemplar que dejó una huella imborrable en todos los que tuvieron el privilegio de conocerlo.
José precede en descanso eterno a su amada esposa, Susana Santoyo, con quien compartió más de 50 años de matrimonio. Hoy, José se reúne con ella en la gloria de nuestro Señor, unidos nuevamente por el amor eterno que siempre los distinguió.
Le sobreviven con amor sus hijas: Ramona Andrade, María Thomas, Lilia Santoyo y Stephanie Santoyo, así como sus siete nietos, quienes fueron una fuente constante de orgullo y alegría en su vida.
José fue un hombre muy trabajador, conocido por su fuerte ética laboral y su deseo de mantenerse activo; su meta era retirarse a los 80 años. Era una persona alegre, sociable y con un gran sentido del humor, siempre rodeado de su familia, a quien consideraba su máxima prioridad.
Amante de la música, disfrutaba especialmente de artistas como Carlos y José y Los Cadetes de Linares. Fue un fiel aficionado de las Chivas, y también disfrutaba ver el boxeo. Le encantaba mantenerse ocupado, cuidando con dedicación su jardín y sus plantas, y no había mayor gusto para él que disfrutar de un chocolate caliente acompañado de su pan dulce.
Para José, la familia siempre fue primero. Su amor, dedicación y alegría vivirán por siempre en los corazones de quienes lo amaron.
Descansa en paz, José I. Santoyo. Tu legado de amor y trabajo permanecerá eternamente.