

Con profundo dolor, pero con inmensa gratitud por la vida que compartió con nosotros, despedimos a nuestro querido Juan Manuel, un hombre cuya vida estuvo marcada por la pasión, la dedicación y el amor a su familia.
Nacido en Cuba en la década de los años 50, vivió una infancia llena de amor junto a sus padres, Ada y Juan, y su hermano José. Aunque provenía de una familia donde predominaban los médicos, fue el único que siguió el camino del deporte, descubriendo desde muy joven una conexión especial con la actividad física y, especialmente, con el tenis, disciplina que se convirtió en la gran pasión de su vida.
Dedicó gran parte de su juventud al desarrollo del tenis en Cuba y también contribuyó al crecimiento de este deporte en otros países. Más que un entrenador, fue un formador de personas. Su extraordinaria filosofía y psicología del deporte inspiraron a generaciones de atletas, enseñándoles que el verdadero éxito nace de la disciplina, la perseverancia, la humildad y el respeto.
Durante 45 años compartió una hermosa historia de amor junto a su esposa y compañera de vida, Virginia, con quien construyó una familia basada en el respeto, la unión y los valores. Fue un padre ejemplar de tres hijos, a quienes transmitió, con sus palabras y sobre todo con su ejemplo, la importancia del trabajo honesto, la dignidad, la integridad y la perseverancia.
Tuvo también el privilegio de ser abuelo de tres nietos, con quienes compartió momentos inolvidables y a quienes guió con el mismo amor, paciencia y sabiduría que siempre lo caracterizaron.
Juan Manuel construyó una vida verdaderamente excepcional. Alcanzó importantes logros personales y deportivos, pero su mayor orgullo siempre fue su familia y las personas cuya vida tocó con su ejemplo. Su sencillez, humildad, espíritu de superación, transparencia y calidad humana le permitieron ganarse el respeto, el cariño y una reputación intachable entre todos los que tuvieron el privilegio de conocerlo.
Hoy nos deja un inmenso vacío, pero también un legado que permanecerá vivo en cada persona que inspiró, en cada deportista que ayudó a formar y en cada miembro de su familia.
Su vida fue un ejemplo de amor, entrega y servicio. Su recuerdo vivirá para siempre en nuestros corazones.
Descansa en paz, querido Juan Manuel. Tu legado será eterno.
FAMILY
Virginia Herrera GarciaSpouse
Liset Brito, Gisel SilverbergDaughters
Juan M. BritoSon
Kevin SilverbergGrandson
Gabriella Silverberg, Alexa BritoGranddaughter
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v.1.18.0