

Julio Escribano, a great son and brother, a beloved husband, father, grandfather, and friend, passed away on August 14, 2026, at the age of 89. Julio was born on July 31, 1937, in Havana, Cuba—a place he loved deeply and never forgot. Cuba remained an important part of his identity throughout his entire life. He carried his love for his homeland with him wherever he went and remained proud of where he came from. From a young age, Julio was strong-willed, courageous, and determined. He was too young to participate in the Bay of Pigs invasion, something he always wished he could have done. His love for Cuba and his hope for its freedom remained close to his heart throughout his life. Julio was also a talented and passionate baseball player in his younger years. Baseball was more than just a sport to him—it was a lifelong love. He continued to follow the game, talk about baseball, and share his passion for it throughout his life. He also loved football and enjoyed many of the traditions and activities that brought people together. After coming to the United States, Julio dedicated himself to building a better life for his family. His career in civil engineering was an important part of his life, and through his hard work, determination, and perseverance, he was able to help provide security and a future for his entire family. At one point, Julio entered the restaurant business. Although he famously hated working in the restaurant industry, he did what was necessary for his family and worked tirelessly. His sacrifices and determination ultimately allowed him to put his children through law school. Eventually, he sold the restaurant business and retired, giving himself the opportunity to enjoy the life he had worked so hard to build. Julio was married for 63 years. He was a devoted father and a proud grandfather to his three grandchildren. His family was the center of his world and his greatest source of pride. Much of what he accomplished in life was driven by his desire to protect his family and give his children and grandchildren a better future. Julio had many passions. He loved baseball, football, watches, guns, Cuban food, and especially Joe's Stone Crab. He enjoyed good food, good conversation, and sharing his stories and opinions with the people around him. He also had a deep appreciation for the things that connected him to his Cuban roots. But above all, Julio loved his family. He was a provider, a protector, and a man who believed in working hard and doing whatever was necessary for the people he loved. His greatest legacy is not simply what he accomplished for himself, but the opportunities and future he created for his family. Julio will be remembered for his strong character, determination, humor, love of baseball, love of Cuba, and unwavering devotion to his family. He lived a life defined by hard work, sacrifice, courage, and love. His memory will live on through his children, his grandchildren, his family, and all those fortunate enough to have known him. Julio's life was a journey from Havana, Cuba, to the United States—from a young Cuban boy who loved his homeland and dreamed of its freedom to a husband, father, grandfather, civil engineer, businessman, and provider who devoted his life to his family.
Family and friends are invited to pay their respects at Caballero Rivero Westchester, 8200 Bird Road, Miami, Florida 33155, on August 26, 2026, from 6:00 p.m. to 12:00 a.m. A Religious Ceremony will be held on August 27, 2026, from 9:30 a.m. at Church of the Little Flower, 2711 Indian Mound Trail, Coral Gables, Florida 33134. The Committal Service will follow from 11:30 a.m. at Caballero Rivero Woodlawn North, 3260 SW 8th Street, Miami, Florida 33135.
He will be deeply missed, forever loved, and always remembered.
Julio Escribano, buen hijo y hermano, amado esposo, padre, abuelo y amigo, falleció el 14 de agosto de 2026 a la edad de 89 años. Julio nació el 31 de julio de 1937 en La Habana, Cuba, una tierra que amó profundamente y que nunca olvidó. Cuba permaneció siempre en su corazón y fue una parte fundamental de su identidad. Llevó consigo el amor por su patria durante toda su vida y siempre se sintió orgulloso de sus raíces. Desde muy joven, Julio fue un hombre de carácter fuerte, valiente y decidido. Era demasiado joven para participar en la invasión de Bahía de Cochinos, algo que siempre quiso haber podido hacer. Su amor por Cuba y su deseo de verla libre permanecieron cerca de su corazón durante toda su vida. Julio también fue un apasionado y talentoso jugador de béisbol durante su juventud. El béisbol fue mucho más que un deporte para él; fue una pasión que lo acompañó durante toda su vida. Continuó siguiendo el deporte, hablando de béisbol y compartiendo su amor por el juego con quienes lo rodeaban. También disfrutaba mucho del fútbol y de todas aquellas tradiciones y actividades que reunían a familiares y amigos. Después de llegar a los Estados Unidos, Julio se dedicó a construir una vida mejor para su familia. Su carrera como ingeniero civil fue una parte importante de su vida. Con mucho trabajo, determinación y perseverancia, logró ayudar a darle seguridad y un futuro a toda su familia. En un momento de su vida, Julio entró en el negocio de los restaurantes. Aunque odiaba trabajar en la industria de restaurantes, hizo lo que era necesario por su familia y trabajó incansablemente. Sus sacrificios y su determinación le permitieron poner a sus hijos en la escuela de Derecho. Finalmente, vendió el negocio de restaurantes y se retiró, dándose la oportunidad de disfrutar la vida por la que había trabajado tan arduamente. Julio estuvo casado durante 63 años. Fue un padre dedicado y un abuelo orgulloso de sus tres nietos. Su familia era el centro de su mundo y su mayor orgullo. Gran parte de lo que logró en la vida fue impulsado por su deseo de proteger a su familia y brindarles a sus hijos y nietos un futuro mejor. Julio tuvo muchas pasiones. Amaba el béisbol, el fútbol, los relojes, las armas, la comida cubana y, especialmente, Joe's Stone Crab. Disfrutaba de la buena comida, las buenas conversaciones y compartir sus historias y opiniones con las personas que lo rodeaban. También tenía un profundo cariño por todo aquello que lo conectaba con sus raíces cubanas.
Pero, sobre todas las cosas, Julio amaba a su familia. Fue un proveedor, un protector y un hombre que creía en trabajar duro y hacer todo lo necesario por las personas que amaba. Su mayor legado no fue solamente lo que logró para sí mismo, sino las oportunidades y el futuro que creó para su familia. Julio será recordado por su carácter fuerte, su determinación, su sentido del humor, su amor por el béisbol, su amor por Cuba y su inquebrantable devoción hacia su familia. Vivió una vida marcada por el trabajo, el sacrificio, la valentía y el amor. Su memoria vivirá para siempre a través de sus hijos, sus nietos, su familia y todos aquellos que tuvieron la dicha de conocerlo. La vida de Julio fue un viaje desde La Habana, Cuba, hasta los Estados Unidos: desde aquel joven cubano que amaba profundamente su patria y soñaba con verla libre, hasta convertirse en esposo, padre, abuelo, ingeniero civil, empresario y proveedor, dedicando su vida a su familia.
Familiares y amigos están invitados a acompañarnos para rendirle homenaje en Caballero Rivero Westchester, 8200 Bird Road, Miami, Florida 33155, el 26 de agosto de 2026, de 6:00 p.m. a 12:00 a.m. La Ceremonia Religiosa se celebrará el 27 de agosto de 2026, de 9:30 a.m., en Church of the Little Flower, 2711 Indian Mound Trail, Coral Gables, Florida 33134. El Servicio de Sepultura se llevará a cabo de 11:30 a.m. en Caballero Rivero Woodlawn North, 3260 SW 8th Street, Miami, Florida 33135.
Será profundamente extrañado, amado para siempre y recordado por siempre.
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v.1.18.0