

Nacida en Colombia, su vida estuvo marcada por su talento y pasión por la música. Trabajó como profesora de música en su país natal, donde demostró ser una persona increíblemente talentosa. Lucia dominaba el piano y el acordeón, y además, tenía una gran pasión por el baile y la playa.
Sus intereses no se limitaban solo al ámbito musical; igualmente, Lucia fue una persona profundamente espiritual. Era parte activa del movimiento religioso Eckan Kar, una nueva corriente descubierta en 1965 por Paul Twitchell, que enseña la creencia de que cada individuo puede lograr una experiencia directa y personal con Dios.
A lo largo de su vida, paralelamente expresó su profundo amor hacia su familia. Era madre de un hijo, siendo en su círculo familiar una presencia inmutable y reconfortante. Lucia vivió entregada al cuidado y bienestar de aquellos a quienes más adoraba.
En este momento de tristeza y reflexión, seremos comfortados con las cálidas memorias que tenemos sobre una vida bien vivida y profundamente apreciada.
SHARE OBITUARYSHARE
v.1.18.0