Mirta nació el 22 de septiembre de 1935 en Cuba y más tarde hizo de Miami, Florida, su hogar, donde vivió rodeada del cariño de su familia y amigos. Fue una mujer de gran fortaleza, amor y dedicación, valores que transmitió a todos los que tuvieron el privilegio de conocerla.
Compartió 64 años de matrimonio con su amado esposo, Rubén, con quien construyó una vida llena de recuerdos, compromiso y amor incondicional. Fue una madre querida y ejemplar para su hija, Carmen, a quien apoyó y guió con sabiduría y ternura.
Mirta será recordada por su alegría en las cosas sencillas: disfrutaba profundamente de un buen batido de mamey y de escuchar la radio, momentos que reflejaban su espíritu tranquilo y su aprecio por la vida cotidiana.
Su legado vive en su familia y en todos aquellos que fueron tocados por su bondad. Su memoria permanecerá siempre en nuestros corazones.
Descanse en paz.