

1 de mayo de 1944 – 2 de julio de 2026
José Domingo Layrisse Díaz partió a la presencia del Señor en Orlando, Florida, el 2 de julio de 2026, a la edad de 82 años, rodeado del amor de su familia.
Nació en Caracas, Venezuela, el 1 de mayo de 1944. Fue hijo de José Domingo Layrisse Marrero y Carmen Díaz Brizuela.
A lo largo de su vida se dedicó con entusiasmo, capacidad y excelencia a la profesión de seguros, ejerciéndola con profesionalismo, integridad y vocación de servicio. Quienes tuvieron el privilegio de conocerlo y trabajar a su lado siempre recordarán su calidad humana y su disposición para ayudar.
Pero, por encima de todo, José Domingo fue un hombre de familia. Alegre, ocurrente, generoso y de gran corazón, tenía el don de hacer sonreír a quienes lo rodeaban. Nunca le dio la espalda a quien necesitara una mano amiga y siempre encontraba la manera de hacer sentir bienvenidos a todos.
Amaba la música, el baile y tocar sus congas. Disfrutaba profundamente jugar tenis, deporte que compartió con entusiasmo con su esposa y sus hijos. También encontraba una inmensa felicidad reuniendo a la familia alrededor de la mesa, preparando sus inolvidables salsas para pasta y su famosa paella, creando momentos que permanecerán para siempre en el corazón de quienes tuvieron la dicha de compartirlos.
Le sobreviven su amada esposa, Clara Luisa Fernández Boccalandro (“Nena”); sus hijos, Alberto, María Gabriela y Álvaro; sus nueras, Donna Ditman y Ashley Johnson; sus nietos, Stella Shipp, Gabriela Alexander, Nicholas Layrisse, Alexandra Layrisse, Dominic Layrisse y Matías Layrisse; su bisnieta, Lilah Shipp; su hermano, Alfredo Layrisse; así como sus cuñadas, sobrinos, sobrinas, demás familiares y un gran número de amigos que hoy lamentan profundamente su partida.
La puerta de su casa siempre estuvo abierta y siempre había un plato más en la mesa para quien llegara. Su hospitalidad, su generosidad y su extraordinario sentido del humor hicieron que cada encuentro fuera especial. Su capacidad de escuchar, de tender una mano y de compartir con alegría será uno de los recuerdos más entrañables que deja en todos los que lo conocieron.
Fue un hombre trabajador, perseverante y un gran proveedor. Todo cuanto hizo tuvo un propósito: ofrecer a su familia un mejor futuro. Su ejemplo de esfuerzo, responsabilidad, honestidad y amor permanecerá como un legado que seguirá inspirando a quienes más amó.
La vida le presentó grandes desafíos. Durante muchos años enfrentó con valentía el linfoma y, más adelante, el Parkinson, demostrando siempre una fortaleza, dignidad y entereza admirables. Nos reconforta saber que pudo partir en paz, rodeado del amor de su esposa y de toda su familia.
Gracias por cada sacrificio, por cada enseñanza, por cada risa, por cada abrazo, por cada comida compartida y por todo el amor que nos regalaste. Nos enseñaste que la verdadera riqueza está en la familia, en la generosidad, en el trabajo honesto y en la alegría de vivir.
Tu legado seguirá vivo en tus hijos, tus nietos, tu bisnieta y en cada una de las personas que tuvieron la bendición de conocerte.
Hoy nos despedimos con el corazón lleno de tristeza por tu ausencia, pero también con una profunda gratitud por el inmenso privilegio de haberte tenido en nuestras vidas. Tu amor, tu ejemplo, tu alegría y tu inmensa generosidad permanecerán para siempre en nuestros corazones.
Te vamos a extrañar todos los días, pero nos consuela saber que, después de tanto luchar, por fin descansas en paz.
Hasta que nos volvamos a encontrar.
Te queremos por siempre. Descansa en la paz del Señor. 🤍
In Loving Memory of
José Domingo Layrisse Díaz
May 1, 1944 – July 2, 2026
José Domingo Layrisse Díaz entered into the presence of the Lord on July 2, 2026, in Orlando, Florida, at the age of 82, surrounded by the love of his family.
He was born in Caracas, Venezuela, on May 1, 1944, to José Domingo Layrisse Marrero and Carmen Díaz Brizuela.
Throughout his life, José Domingo devoted himself with passion, dedication, and excellence to the insurance profession. He was known for his professionalism, integrity, and genuine desire to help others. Those who had the privilege of knowing him and working alongside him will always remember his kindness and generous spirit.
Above all, José Domingo was a devoted family man. Warm, witty, generous, and full of life, he had a remarkable gift for making people smile. He never turned his back on anyone in need and always made everyone feel welcome.
He had a deep love for music, dancing, and playing the congas. He also enjoyed playing tennis, a passion he proudly shared with his wife and children. Some of his happiest moments were spent gathered around the family table, preparing his unforgettable pasta sauces and his famous paella, creating cherished memories that will live on forever in the hearts of those who shared them.
He is lovingly remembered by his beloved wife, Clara Luisa Fernández Boccalandro (“Nena”); his children, Alberto, María Gabriela, and Álvaro; his daughters-in-law, Donna Ditman and Ashley Johnson; his six grandchildren, Stella Shipp, Gabriela Alexander, Nicholas Layrisse, Alexandra Layrisse, Dominic Layrisse, and Matías Layrisse; his great-granddaughter, Lilah Shipp; his brother, Alfredo Layrisse; as well as his sisters-in-law, nieces, nephews, extended family, and many dear friends who mourn his passing and celebrate the blessing of having known him.
The doors of his home were always open, and there was always room for one more at his table. His generosity, hospitality, and wonderful sense of humor made every gathering special. His willingness to listen, lend a helping hand, and bring joy to others will remain among the most treasured memories of everyone whose lives he touched.
José Domingo was a hardworking, determined, and devoted provider. Everything he did was motivated by his desire to give his family a better future. His example of perseverance, honesty, responsibility, and unconditional love will continue to inspire generations to come.
Life presented him with great challenges. For many years, he courageously battled lymphoma and, later, Parkinson’s disease, facing both with remarkable strength, dignity, and grace. We find comfort in knowing that he passed peacefully, surrounded by the love of his wife and family.
Thank you for every sacrifice, every lesson, every laugh, every hug, every meal we shared, and for the unconditional love you gave us. You taught us that life’s greatest treasures are family, generosity, honest work, and the joy of living.
Your legacy will live on in your children, grandchildren, great-granddaughter, and in every person whose life was blessed by knowing you.
Today, we say goodbye with hearts filled with sorrow, but also with profound gratitude for the immeasurable privilege of having had you in our lives. Your love, your example, your joy, and your boundless generosity will remain in our hearts forever.
We will miss you every day, but we find peace in knowing that, after so many years of courage and perseverance, you are finally resting in peace.
Until we meet again.
We love you always. Rest in the peace of the Lord. 🤍
A Celebration Of Life for Jose will be held at Family Funeral Care, 13001 South John Young Pkwy, Orlando, FL 32837, US, on August 8, 2026, from 12:30 pm to 1:30 pm.
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v.1.18.0