

Yolanda found beauty in life’s simplest blessings. A garden in bloom brought her peace, a good book fed her soul, and art filled her heart with wonder. She loved to travel—embracing new places and the memories gathered along the way—yet she was just as content sitting quietly, listening to the gentle rhythm of the rain.
Her greatest joy was always her family. Time spent together was the gift she cherished most, whether gathered around the table sharing stories and laughter, or simply enjoying one another’s company. Home, to Yolanda, was wherever her loved ones were.
The kitchen was the heart of her home, and she was its guiding light. An exceptional cook and baker, she poured love into every meal she prepared. To her, food was never just nourishment—it was a way of bringing people together. Nothing made her happier than seeing those she loved enjoy the dishes she made with such care, knowing each recipe carried a piece of her heart.
En Amorosa Memoria Ella encontraba belleza en las bendiciones más sencillas de la vida. Un jardín floreciente le brindaba paz, un buen libro alimentaba su alma y el arte llenaba su corazón de admiración. Le encantaba viajar, descubriendo nuevos lugares y creando recuerdos inolvidables, pero también encontraba felicidad en la tranquilidad de escuchar el suave sonido de la lluvia.
Su mayor alegría siempre fue su familia. El tiempo compartido con sus seres queridos era el regalo que más atesoraba, ya fuera reunidos alrededor de la mesa, compartiendo historias, risas o simplemente disfrutando de la compañía mutua. Para ella, el hogar siempre estaba donde estaba su familia.
La cocina era el corazón de su hogar, y ella era el alma que le daba vida. Fue una cocinera y repostera excepcional, poniendo amor en cada platillo y en cada postre que preparaba. Para ella, la comida nunca fue solo alimento; era una manera de reunir a quienes más amaba. Nada la hacía más feliz que ver a su familia disfrutar de los alimentos que preparaba con tanto cariño, sabiendo que en cada receta dejaba una parte de su corazón.
Nos deja un legado de bondad, calidez y amor incondicional. Así como las flores que cultivó, las historias que disfrutó, la belleza que admiró y la lluvia que tanto le reconfortaba, su recuerdo seguirá floreciendo en el corazón de todos los que tuvieron la dicha de conocerla. Aunque ya no camine a nuestro lado, su amor permanecerá en cada reunión familiar, en cada comida compartida, en cada jardín floreciente y en cada lluvia tranquila que nos recuerde que nunca estará lejos de nosotros.
Yolanda is preceded in death her parents Faustino Jimenez and Nava; Brothers Efrain Nava and Robert Castillo.
Yolanda is survived by her spouse of 54 years: Ismael Rincon; Daughter: Cynthia Rincon; Sons: Ismael Rincon Jr, Julian Rincon and Daniel Rincon; and her sister Brissa Salinas. She is also survived by her grandchildren: Nicholas Rincon, Julianna Rincon, Julian Rincon, Jr, Yolissma Nicole Gonzalez, Daniella Marie Rincon, Alexandra Gonzalez, Diego Gonzalez, Daniel Rincon Jr, Victoria Marie Rincon, and Viviana Marie Rincon; and her great-grandchildren: Isabella Sophia Rincon, Antonio Maximilliano Vital, Ariella noemi Rincon, and Nicholas Rincon Jr. She is further survived by Daughter-in-law Raquel; Granddaughter in law Larissa; and Grandson in law Osvaldo.
A Celebration of Life will be held at Forest Park South Funeral Home, 12650 Shadow Creek Parkway, Pearland, TX 77584, US, on June 29, 2026, from 4:30 pm to 8:00 pm.
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v.1.18.0