

Marco Antonio Gonzalez Valencia Beloved husband, father, and friend Marco Antonio Gonzalez Valencia was born on January 22, 1946, in Apatzingán, Michoacán, Mexico, and was called home to be with his Savior, Jesus Christ, on January 7, 2026. Though he was physically distant from his family in his final moments, he was closer than ever in heart and in love. His family finds comfort in knowing that he now rests in peace in God’s presence, worshiping alongside the angels in heaven. Marco was a devoted husband, a loving father, and a man of deep faith who lived with integrity and quiet strength. He was an example within his family, among his friends, and in his community. To his wife, he was a faithful and loving companion; to his children, a devoted father who raised them in faith and always gave his very best through constant effort, sacrifice, and dedication. He held a deep appreciation for the United States, which he considered his home—a place where he built his life, raised his family, and formed a community he carried in his heart. He was preceded in death by his beloved son, Marco Antonio, whom he carried in his heart always. He is survived by his wife, Magnolia; his children, Jose Carlos, Marco Vinicio, and Marcela Nohemí; his grandchildren, Carlitos and Isabela; and his sisters, Rosalinda, Gema, and Julieta. He was also a loving uncle to 36 nieces and nephews, all of whom he cherished deeply. Honoring Marco’s expressed wish, his family will hold a traditional Christian funeral and lay him to rest with dignity, faith, and love near Austin, Texas. Marco’s life was a testament to faithfulness, love, and quiet strength. He will be remembered with gratitude, honored with respect, and loved forever by all who had the privilege of knowing him.
Marco Antonio González Valencia Esposo, padre y amigo muy querido Marco Antonio González Valencia nació el 22 de enero de 1946 en Apatzingán, Michoacán, México, y partió a casa para estar con su Salvador, Jesucristo, el 7 de enero de 2026. Aunque en sus últimos momentos estuvo físicamente lejos de su familia, estuvo más cerca que nunca en corazón y en amor. Su familia encuentra consuelo al saber que ahora descansa en paz en la presencia de Dios, adorando junto a los ángeles en el cielo. Marco fue un esposo dedicado, un padre amoroso y un hombre de profunda fe que vivió con integridad y fortaleza serena. Fue un ejemplo dentro de su familia, entre sus amistades y en su comunidad. Para su esposa fue un compañero fiel y amoroso; para sus hijos, un padre entregado que los formó en la fe y siempre dio lo mejor de sí con esfuerzo constante, sacrificio y dedicación. Tuvo un profundo agradecimiento por los Estados Unidos, país que consideró su hogar, donde construyó su vida, formó a su familia y creó una comunidad que siempre llevó en el corazón. Le precedió en la muerte su amado hijo, Marco Antonio, a quien llevó siempre en su corazón. Le sobreviven su esposa, Magnolia; sus hijos, José Carlos, Marco Vinicio y Marcela Nohemí; sus nietos, Carlitos e Isabela; y sus hermanas, Rosalinda, Gema y Julieta. Fue también un tío amoroso de 36 sobrinos, a quienes quiso profundamente. Honrando el deseo expreso de Marco, su familia celebrará un funeral cristiano tradicional y le dará sepultura con dignidad, fe y amor cerca de Austin, Texas. La vida de Marco fue un testimonio de fidelidad, amor y fortaleza serena. Será recordado con gratitud, honrado con respeto y amado por siempre por todos quienes tuvieron el privilegio de conocerlo.
SHARE OBITUARYSHARE
v.1.18.0