Arturo fue un esposo devoto de su esposa, Rosa, y un padre amoroso de sus hijas Adriana, Maribel, Sandra, Nancy y Daisy. También fue un orgulloso y cariñoso abuelo de Fernanda, Karina, Ruben, Angel, Manny, Diego, Julian, Elias e Isaiah Arturo, a quien con cariño apodaba “baby”. Arturo solía llamar a todos sus nietos sus “ángeles”, reflejando el gran amor que sentía por ellos.
Le sobreviven también sus hermanas, Lidia, Licha y Linda, así como sus sobrinas y sobrinos a quienes quiso profundamente.
Arturo será recordado por su espíritu alegre y por disfrutar de las cosas sencillas de la vida. Le encantaba jugar dominó, póker y lotería, y también disfrutaba ir a las carreras de caballos. Más que nada, valoraba el tiempo que pasaba con su familia.
Su amor, su alegría y su presencia serán profundamente extrañados por todos los que lo conocieron.
Descansa en paz, Arturo Sosa. Siempre vivirás en nuestros corazones.