a tu casa,
un ángel,
es mi madre
mi mayor tesoro.
Fue siempre muy laboriosa
y su amor nos brindo
a todos,
estrella y guía
quería, siempre
ser para nosotros.
Nunca nos falto
su fuerza,
su lucha tan
constante, los
consejos y su
risa que nos
llenaba al instante.
Sé que tú, sabrás
ponerla, en su jardín
hermoso, para que siembre
y coseche muchas frutas
amorosas.
Sera una gran
maestra y todos
la querrán mucho
pues ella es una
gran estrella
que ilumina en
el futuro a todo
el que la conozca
y perseverara en la
Fe.
Que dicha tan
grande siento, que
tú la puedas
tener.
Por:
Mildred López Martínez
v.1.18.0