Sonia Esther Perez será recordada por su corazón generoso, su espíritu bondadoso y el inmenso amor que tenía por su familia y amigos. Amaba cocinar, disfrutar de la playa, cuidar de los animales y era una apasionada de la jardinería que podía hacer crecer cualquier cosa. Era especialmente conocida por sus famosos pollos y pavos rellenos y deshuesados. Siempre apoyó con cariño causas como St. Jude y Wounded Warrior Project, reflejando su compasión por los demás. Su amor y alegría vivirán por siempre en quienes tuvieron la fortuna de conocerla.