Carlos Yantín Salomé, de 88 años y residente de Reading, PA, partió en paz el martes, 20 de mayo de 2025. Nació en el corazón de Orocovis, Puerto Rico, el 27 de octubre de 1936, hijo de los ya fallecidos Pedro Yantín Camacho y María Salomé Santiago. Al llegar al cielo, fue recibido con amor por sus padres, su hija Yvette Yantín Padilla y sus hermanos Pedro y Eufemio Yantín.
Carlos fue un hombre de alegrías sencillas y una fortaleza tranquila. Trabajó como conserje en Penn Field — un trabajo humilde, sí, pero que nunca definió la historia completa de quién realmente era.
Carlos vivía la vida a su manera, siempre marcando el paso con la música que tanto amaba: bolero, bachata, salsa o merengue. Disfrutaba sembrar en su huerto, tocar su guitarra y buscar tesoros escondidos en los pulgueros. Y si había un animal cerca, Carlos no tardaba en acercarse — con su cariño genuino y su gran corazón, se ganaba hasta al más tímido, sin importar si era grande o chiquito.
Tenía una rutina tan clásica como su gorra y su cadena: todos los días tomaba la guagua rumbo a la calle Penn, se daba su caminata, observaba a la gente como todo un experto, y regresaba a casa en la misma guagua — feliz con su día.
Carlos era un hombre amoroso — alegre, respetuoso, y lleno de sabiduría tranquila. Fue padre soltero antes de que la vida lo llevara al matrimonio. Y por 40 años (25 de ellos oficialmente casado), compartió su vida con Ana Judith Yantín, su gran compañera.
Su espíritu sigue vivo en su esposa, Ana Judith Yantín; sus cuatro hijos: Carlos Yantín Padilla Jr., Eduardo Yantín Padilla, Richard Yantín Padilla y Janet Yantín Padilla; y sus seis hermanos: Arecelia Yantín, Avelino Yantín, Andrea Yantín, Juan Yantín, Edelmira Yantín y Blanca Iris Yantín. También deja un legado de amor en sus cuatro nietos y dos bisnietos, quienes atesorarán su recuerdo por siempre.
Levanta tu gorra, pon un tema de Héctor Lavoe, y riega el jardín en memoria de Carlos. Que descanse en paz eterna.