

Los Hermanos Villamil, reconocen a su madre como alguien muy ejemplar, una madre en la que encontraban apoyo en todo tiempo sus consejos llenaron los corazones de los hijos de paz en los cuales sintieron la seguridad siempre ella orando por esas circunstancias estos les hizo sentir seguros bajo la protección del Señor.
Hna. Villamil fue una madre como una guerrera vencedora de las tribulaciones de la vida, la reconocemos que siempre estuvo de rodillas clamando por la salvación y la del mundo perdido, clamando por la unión familiar no solo oro, sino que también pidió en sus últimos momentos la unión entre todos los hijos.
La familia la reconoce como una mujer bondadosa, siempre compartiendo de lo que tenía, era risueña, a ella le gustaba los chistes y contaba chistes, partió al cielo (contando chiste) con buen humor, esperaba esa recompensa de ir a la presencia del Señor nunca dudo de ninguna promesa del Señor. Ella siempre fue una mujer la cual los hijos siempre vieron estudiando la palabra de Dios. Siempre intercediendo por los pastores de las iglesia local y global.
Una de las promesas que ella nos compartía era que mirara los lirios del campo y a las aves del campo que ni trabajando y el Señor las sustenta.
(Queremos recalcar que ella como madre compartió de los que tenía si tenía palabras compartía y así con todos los demás. Ella es y será un ejemplo para seguir.)
En lo secular estudio la secundaria y siguió profesiones como enfermería, veterinaria y comerciante estas profesiones fueron aprendidas y ella las aprendió para practicar y conseguir el sustento y provisión del diario vivir con estas profesiones nos ayudó a estudiar y a salir adelante cosa que le agradecemos con todo el corazón.
Nosotros reconocemos la madre de la familia Villamil fue muy buena a pesar de que fue viuda a temprana edad, nos regaló y dio lo máximo de ella. “Gracias al Señor por Habernos Escogido una madre como ella. ¡Los hijos le aman y la extrañan mucho!
El tiempo que pasaron con ella fue el tiempo que el Señor les permitió en ese tiempo poco o mucho sienten que sus corazones están satisfechos de amor y paz por sus consejos y la palabra que impartía.
Nuestra esperanza confirmada por la palabra es que nuestra hermana María Villamil solo cambio de lugar dejo la tierra para el cielo a la presencia del Señor Jesucristo y esto nosotros ha dado mucha paz.
Venciste La Batalla Madrecita Te Amamos.
¡Por siempre sea gloria al Señor Jesús!
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v.1.18.0