¡Oh, Señora mía! ¡Oh, madre mía!
Yo me ofrezco enteramente a ti.
Y en prueba de mi filial afecto
te consagro en este día
y para siempre mis ojos,
mis oídos, mi lengua, mi alma,
mi vida, mi corazón. En una palabra,
todo mi ser y ya que soy todo
tuyo madre mía de bondad.
Guárdame y defiéndeme como hijito tuyo.
Así sea. Sagrado Corazón de Jesús.
Perdónanos y sé nuestro rey.
Santa María de Guadalupe,
Reina de México y América,
ruega por tu nación.
Santa María de Guadalupe,
Reina de México y América,
ruega por tu nación.