Nacido el 14 de febrero de 1952, Andres fue un hombre gentil, desinteresado y compasivo. Conocido por su espíritu aventurero y su naturaleza bondadosa, siempre actuó con honestidad y dedicación hacia los demás.
Residente de San Juan, Puerto Rico, Andres será recordado por todos aquellos cuyas vidas tocó con su amabilidad y generosidad. Su memoria perdurará en los corazones de quienes lo conocieron y amaron.
Descanse en paz, Andres.