Angela fue una mujer fiel y devota, conocida por su naturaleza paciente y reflexiva. Era muy querida por todos los que la conocieron, y su sabiduría y humor inspiraron a muchos a lo largo de su vida. Su presencia gentil y valiente dejó una huella imborrable en quienes tuvieron el privilegio de conocerla.
Residente de San Juan, Puerto Rico, Angela será recordada siempre como una persona inspiradora y profundamente amada.