Con el corazón lleno de amor y profunda gratitud, queremos honrar la vida de nuestra querida Carmen Hilda, quien partió en paz el pasado 27 de Julio, dejando tras de sí un legado de amor, entrega y ternura imposible de olvidar.
Agradecemos profundamente el privilegio de haberla tenido como guía, refugio y ejemplo. Su generosidad, su risa, su fe y su fortaleza marcaron nuestras vidas para siempre. Fue el alma de nuestra familia y la luz que nos sostuvo en los días buenos y en los difíciles.
Hoy no solo la despedimos, la celebramos. Recordamos con cariño cada palabra, cada gesto, cada abrazo. Nos consuela saber que su amor nos seguirá acompañando, y que su espíritu vivirá en cada uno de nosotros.
Gracias a todos los que la amaron y nos han acompañado con palabras, abrazos y oraciones. Su memoria será siempre una bendición.
Con amor,
Familia Melendez Rios