

1ro de julio de 1936 - 22 de junio de 2010
Patriota de corazón, devoto esposo, padre cometido, abuelo cariñoso y amigo de siempre. Como los Titanes de la mitología Griega, Edgardo A. Estavillo Lamberty fue un luchador de por vida, apreciado y respetado por todos. Fue un bravo guerrero que batalló contra el polio de nacimiento, contra el sistema toda su vida y finalmente contra el cáncer por ocho años. Durante sus últimos años nos enseñó el poder del amor a la vida y como saber reír y hacer chistes ante la adversidad.
Sin embargo, el legado de "Junior" no fue de cómo morir, sino de cómo vivir. Junior vivió una vida sencilla, de trabajo y sacrificio. No fue fácil. Con pasos cojos, usando transportación pública y caminando millas diariamente, este Titán nos proveyó todo lo que necesitamos y se aseguró que nunca nos faltara nada. Fue un esposo fiel y dedicado que amó devotamente y vivió agradecido de Doris toda su vida (su gran esposita). Juntos hicieron maravillas de lo que fue una vida austera y limitada.
Fue un padre estricto, que exigía excelencia en sus hijos, pero comprendía nuestras limitaciones. Con fuerte temperamento nos forjó en profesionales de respeto y en padres y madre de orgullo. Junito nos enseñó a ser desprendidos y a darles a nuestros hijos todo lo necesario sin reservar nada para nosotros. Nos enseñó a ser esposos fieles, responsables y dedicados.
Todo el que lo conoció recordará su sonrisa contagiosa y su buen humor. Junior nos enseñó el valor de una buena conversación y una tertulia sobre café. Nos enseñó el valor de reír y disfrutar el momento. Nos enseñó a llenar el silencio con un silbido y a cantar sin inhibición al reclamo de nuestros corazones. Nos enseñó que en una vida "sin azúcar" siempre hay espacio para un cheesecake.
Papi amó a su Patria, Puerto Rico, con todo su corazón. Sus héroes, El Che Guevara, Fidel Castro, Ramón Emeterio Betances, Eugenio María de Hostos, Rubén Berríos y todos aquellos que lucharon y siguen luchando por la libertad de su Patria, llenaron su corazón de orgullo patrio y espíritu revanchista. Dedicado a la causa desde joven, este Titán nunca negó, ni escondió sus valore y creencias políticas. Dios sabe lo que hizo al no darle dos piernas fuertes a este revolucionario de gran espíritu guerrero.
Su ardua labor y sacrificio de por vida, pagaron de muchas formas, donde la menor fue monetaria. La riqueza de Junior fue una intangible, pero llenaba cualquier cuarto donde él estaba. Junior fue rico en amor, amistades, alegrías y orgullo. Sus amigos de por vida, aquí presentes, son evidencia del valor de un verdadero amigo. A pesar de la distancia, muchos familiares y amigos mantuvieron contacto con él hasta sus últimos días. Hasta el final de sus días Junior supo cultivar amistades íntimas que trascenderán por el resto de nuestras vidas.
Abuelo siempre estuvo orgulloso de sus ocho nietos. Siempre estuvo presente en cada escalón de sus vidas y logros académicos. Disfrutaba tener su casa llena con sus nietos y disfrutaba admirar sus fotos diariamente.
En la tranquilidad de nuestro hogar escucharemos tus silbidos y cantos y recordaremos el gran ser humano que fuiste. Gracias por quien fuiste e hiciste. Gracias por tus enseñanzas. Gracias por influenciar nuestras vidas y forjar quienes somos hoy. Hoy duerme el Titán al final de la batalla. Descansa en paz que tu misión está cumplida.
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v.1.18.0