que cada uno derrama,
como lluvia sobre la tierra,
nutren todo el amor que
en vida para ella abundó.
Ahora el trabajo de nuestra
mamá ha terminado,
su labor terrenal ha concluido.
Ella descansa en un sueño
muy tranquilo y ha ganado
una rica recompensa.
Su familia derrama
una lágrima silenciosa,
sus nietos también lloran.
Pero ellos se reunirán
otra vez con ella,
cuando la vida eterna nazca.