Fue un gran ser humano, luchador, tenaz y sobre todo humilde. Fue el pilar de una gran familia la cuál educó con mucho amor y dedicación.
Fue Cocinero por elección (era su pasión) y un excelente Albañila.
Le encantaba el juego de billar, la pelota, compartir con amigos y familiares,también le encantaba mucho la música.
Fue un buen hijo, un esposo asombroso, un padre excelente, un abuelo apoyado, un buen hermano, gran amigo y excelente ser humano,
Le sobreviven su esposa Gladys Ana sus hijas Aracelis, Ingrid y Ángela sus nietos Dinanyely, José E, Génesis, Valeria, Marco J, Michelle y Shantal y un grupo de familiares y amigos que lo recordarán con mucho amor y cariño
Falleció confiado en la palabra de Dios que algún día él se reunirá con sus familiares, amigos y seres queridos.
Vivirás para siempre en el paraíso.