Estuvo casada con Luis Román Marrero, con quien procreó sus tres hijas, Cindy, Luisa y Peggy.
Profesional de la salud, graduada como Técnica de Radiología, siempre sirviendo a otros, un ser muy especial. Guerrera espiritual, quien se deleitaba alabando y adorando a Dios con su amor y su canto.
Madre ejemplar, excepcional, con un amor incansable. Luchadora, llena de bondad y amor para con sus tres hijas. Muy buena hija, hermana, sobrina, abuela, prima, tía y amiga, como muy pocas. Alumbró a muchos a través de su camino por esta vida, dejando una huella positiva en el corazón de aquellos quienes la conocieron.
"El valor de las cosas no está en el tiempo que duran, sino en la intensidad con que suceden. Por eso existen momentos inolvidables, cosas inexplicables y personas incomparables."