Migdalia De La Cruz Bermúdez o Dalia como todos la conocían, fuerte de carácter pero buena de corazón. Excelente madre, abuela, bisabuela, hermana y vecina. Dedicó su vida a la costura, cuidar a su familia y preparar el tan esperado café por todos los que la visitaban. En sus últimos años regresó a donde vivió durante sus años de juventud y es allí donde siempre será recordada...aunque ya no se escuche su pito, todos sabremos cuando debemos regresar.
Te recordaremos siempre...tu hija, nietos, bisnietos y familia.