Milton Nieves Ortiz, nació un 28 de febrero de 1954 en el Hospital Ashford en San Juan, Puerto Rico. Como parte de la diáspora puertorriqueña en esos años, su familia se mudó a los Estados Unidos y Milton se crió en Nueva York con sus padres Tomás y Juanita y su hermana Mayra. Regresó a Puerto Rio cuando estaba en escuela intermedia.
Desde su juventud, fue notable la entrega de Milton a su familia en la forma en que junto a su familia inmediata, se ocupó con amor de sus abuelos maternos. De joven practicó la natación, el levantamiento de pesas, el tocar guitarra en la Tuna de la UPR y la esgrima. Precisamente en la Tuna, la noche del 4 de octubre de 1974, conoció a Vilma (un nuevo miembro de la Tuna por aquellos días) la que fue su esposa por el resto de su vida.
Milton y Vilma le dieron la bienvenida a cuatro maravillosos hijos entre el 1980-1987, Yadira Gricel, Milton Javier, Héctor Iván y Gaddiel David. Tuvo una vida hogareña hermosa, además de éxitos y reconocimientos profesionales en el campo de la contabilidad en la cual Milton se desempeñaba. También practicaba la fotografía, hobby que tomaba con mucha seriedad. Con los años llegaron los nietos, y Milton, un alcahuete redomado, se los disfrutó a plenitud a toditos, y los añoñó, tanto como había disfrutado y añoñado a sus cuatro hijos anteriormente.
Para noviembre de 2019, ya la suerte estaba echada y llegó a su vida, después de un feliz retiro, y una suegra y una mamá a las que estuvo atendiendo durante las convalecencias de estas, una enfermedad del sistema inmunológico que lo hospitalizó varias veces y lo encaró con el Señor de su vida, quien decidió venirlo a buscar el 18 de junio del 2020, a sus 66 años, para nunca más separarse de él. Ahora Milton es miembro de una tuna celestial que el Señor está preparando para que toque en las Bodas del Cordero que se celebrarán próximamente.
Esta historia continúa en la Ciudad que está más allá de las estrellas…