Nacida el 14 de noviembre de 1947, Nancy fue una persona muy querida, generosa, leal, de buen corazón y resiliente. Su vida fue un ejemplo de dedicación y amor hacia los demás, dejando una huella imborrable en todos aquellos que tuvieron el privilegio de conocerla.
Residente de San Juan, Puerto Rico, Nancy será recordada por su espíritu incansable y su capacidad para brindar amor y apoyo incondicional a quienes la rodeaban.
Que su memoria sea una bendición para todos nosotros.