Nacida el 9 de mayo de 1948.
Su vida es un relato histórico preciado que refleja el espíritu noble y tenaz de la mujer boricua en medio del desplazamiento. En su infancia vivió en el Fanguito.
Y posteriormente, en el caserio, el Residencial Luis Llorens Torres. Allí crio a tres hijos. Y sirvió a su comunidad con empeñó.
En estos momentos difíciles tras la pérdida de un ser querido, queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todos quienes nos han acompañado con su presencia, palabras de aliento, abrazos y muestras de cariño.
Cada gesto, por pequeño que parezca, ha significado mucho para nosotros. El apoyo recibido ha sido un consuelo inmenso en medio del dolor, y nos ha recordado que no estamos solos.
Gracias por estar, por compartir nuestro duelo y por ayudarnos a rendir homenaje a quien ya no está físicamente, pero vivirá siempre en nuestros corazones.
La familia le invita a dejar mensajes de condolencias a través de su obituario en línea.