

Aunque su tiempo en este mundo fue breve, su impacto fue eterno para aquellos que lo conocieron y amaron en su hogar de Santa Ana, California.
Chano fue una persona marcada por su amabilidad y determinación. Un pilar en su comunidad, en su juventud dedicó años de servicio voluntario a la Cruz Roja, siempre listo para extender una mano amigable en tiempos difíciles. Su compromiso con ayudar a los demás es un legado que vivirá en todos los que tuvieron la suerte de cruzarse en su camino.
Chano estaba orgullosamente casado con nuestra madre, María Amparo, por más de 50 años, un logro extraordinario que destaca por encima de muchos. Compartieron un amor genuino y un vínculo profundo que fue un testimonio para su familia y amigos de lo que significa el verdadero amor y compromiso. En su juventud, Chano era un ciclista apasionado, un aventurero de corazón. Nos contaba historias fascinantes de sus viajes en bicicleta hasta el rancho de mi mamá en Álvaro Obregón, Durango, un trayecto que repetía cada fin de semana con devoción incansable y espíritu libre. Hasta que llegaron a casarse en Febrero 19 1968.
Como padre, fue un ejemplo de fortaleza y firmeza, un proveedor incansable que dedicó más de diez años de esfuerzo en la compañía de New Porter Window Cleaning, hasta que tuvo su accidente en 1987. Nos dio todo lo que estuvo a su alcance, asegurándose siempre de que sus hijos, nietos y bisnietos estuvieran bien. Chano era amoroso y respetuoso, prefiriendo siempre nuestras necesidades antes que las suyas, y lo mejor para nosotros era su prioridad constante.
Disfrutaba del tiempo que pasaba con su familia y amigos, creando recuerdos que vamos aprecia para siempre.
Los que amamos no se van; caminan a nuestro lado todos los días, y sabemos que Chano estará con nosotros entre nuestros corazones, pero siempre cercas.
No es adiós, si hasta luego.
Con profundo dolor despedimos a nuestro abuelo, y lo echaremos mucho de menos. Sin embargo, encontramos consuelo en las palabras de la Biblia en Apocalipsis 21:4: "Y les secará toda lágrima de sus ojos, y la muerte ya no existirá, ni habrá más tristeza ni llanto ni dolor. Las cosas anteriores han desaparecido." Este pasaje nos da la esperanza de que vivirá de nuevo, esta vez sin dolor ni sufrimiento, y que disfrutará de una vida plena y eterna con mi abuelita.
De todo corazón,
sus hijos y nietos.
We bid farewell to Graciano "Chano" Sánchez, who was born on December 18, 1945, in Torreón, Coahuila, and left us far too soon on November 17, 2024.
Although his time in this world was brief, his impact was eternal for those who knew and loved him in his home of Santa Ana, California.
Chano was a man defined by his kindness and determination. A pillar in his community, he dedicated years of voluntary service to the Red Cross in his youth, always ready to lend a helping hand in difficult times. His commitment to helping others is a legacy that will live on in everyone fortunate enough to have crossed his path.
Chano was proudly married to our mother, María Amparo, for over 50 years—an extraordinary milestone that stands out above many others. They shared a genuine love and a deep bond that served as a testament to family and friends of what true love and commitment mean. In his younger years, Chano was a passionate cyclist, an adventurer at heart. He shared fascinating stories of his weekend bike trips to my mother’s ranch in Álvaro Obregón, Durango—a journey he made tirelessly and with a free spirit until they married on February 19, 1968.
As a father, he was an example of strength and resolve, an untiring provider who worked more than ten years for New Porter Window Cleaning until his accident in 1987. He gave us everything within his reach, always ensuring his children, grandchildren, and great-grandchildren were taken care of. Chano was loving and respectful, always prioritizing our needs above his own, constantly striving to give us the best.
He cherished the time spent with family and friends, creating memories we will always treasure.
Those we love never truly leave us; they walk beside us every day. We know that Chano will remain close to us, forever in our hearts.
This is not goodbye, but until we meet again.
With profound sadness, we say goodbye to our grandfather and will miss him dearly. However, we find comfort in the words of the Bible in Revelation 21:4: “He will wipe every tear from their eyes. There will be no more death or mourning or crying or pain, for the old order of things has passed away.” This passage gives us hope that he will live again, this time without pain or suffering, and will enjoy a full and eternal life alongside our grandmother.
With all our hearts,
His children and grandchildren
FAMILY
Amparo SanchezEsposa (deceased)
Antonio PachecoHermano (deceased)
Casimiro SanchezHermano
Sixta FavilaHermana (deceased)
Sotera GodoyHermana
Regino SanchezHermano (deceased)
Martha MorenoHermana (deceased)
Maria JacquesHija
NathanielNieto
Jorge SanchezHijo
Klarissa, Diego, GeorgiaNietos
Monica ContrerasHija
Ariel, Alicia, MiaNietas
Ayden Y JohnathanBisnietos
Gladys SanchezHija
Israel, Ivan, Leah, IsmaelNietos y Nieta
PALLBEARERS
Nathan Jacques
Israel Velasco
Ivan Velasco
Ernesto Velasco
Luis Ramirez
Luis Contreras
Juan Muro
Diego Sanchez
SHARE OBITUARYSHARE
v.1.18.0