He peleado
la buena batalla,
he acabado la carrera,
he guardado la fe.
Por lo demás,
me está guardada la
corona de Justicia,
la cual me dará el Señor,
Juez justo,
en aquel día;
y no solo a mí,
sino también a todos
los que aman su venida.
Yo volví a casa, ahora ustedes
permanezcan unidos con mi amor.
Peleen la buena batalla para volver
a unirnos por una eternidad.
"Ay Mañana!"