y encontró un lugar vacío.
Bajo su mirada
a este mundo y vio
tu cansado rostro.
Te envolvió en sus
brazos y te llevo
a descansar.
El jardín del Cielo
debe de ser bellísimo,
porque Nuestro Señor
se lleva solamente lo mejor.
Él sabía que nunca
te mejorarías aquí en la tierra.
El vio que el camino
se te estaba poniendo demasiado
pesado, por eso El
cerró tus ojos y te sugirió que te
fueras con El. Nuestros
corazones se destrozaron al
perderte, pero no te fuiste
solo porque te llevaste
gran parte de nosotros
el día que Él te llamo.