existe dolor ni lagrimas.
No lloreis, voy
a reunirme con el Senor. Os espero en
el cielo; yo muero pero mi amor no muere.
Yo os amare en el cielo como os he amado
en la tierra.
No os dejais abatir por la pena,
queridos mios, mired mas bien la
vida que ahora empiezo y no la
que he concluido