

Con el corazón lleno de dolor, recordamos y honramos la vida de Luis Fernando Mora, un hermano, hijo, primo y tío devoto. Fue un alma amorosa, con un corazón tan grande como su sonrisa, una sonrisa que podía iluminar cualquier lugar al instante. Luis apreciaba profundamente a su familia y compartía un vínculo especial con cada uno de ellos.
Encontraba alegría en las cosas sencillas, especialmente al ver deportes, siendo el baloncesto y el fútbol americano sus favoritos. Disfrutaba ver películas y salir a cenar con su familia.
Pasar tiempo con sus primos, sobrinas, sobrinos y su hermana era una de sus mayores alegrías. Ya fuera jugando baloncesto o fútbol americano; jugando con los perros; corriendo y jugando a las escondidas; saltando en el trampolín; dando largas caminatas por la granja durante horas solo para conversar y reír, jugar juegos; o hacer videos graciosos, Luis siempre llevaba risas y calidez a quienes lo rodeaban.
Disfrutaba mucho sus salidas con su hermano, atesorando el tiempo que pasaban juntos y los recuerdos que creaban.
Sentía un profundo amor por sus animales, cuidándolos con la misma ternura y lealtad que demostraba a su familia. Sus abrazos eran inolvidables, llenos de consuelo y sinceridad, y nunca se guardaba su afecto. Tenía un corazón enorme y nunca dudaba en demostrar su amor, asegurándose siempre de que las personas más cercanas a él se sintieran vistas, valoradas y cuidadas.
Amaba profundamente a sus padres. Era especialmente protector con su papá, ayudándolo en la granja siempre que podía. Amaba la comida de su mamá como ninguna otra, encontrando consuelo y alegría en cada platillo hecho con su amor. Era atento en todos los sentidos: nunca olvidaba cumpleaños ni ocasiones especiales y siempre hacía lo posible por ayudar a los demás de la mejor manera que podía.
El amor que sentía por su hermana y sus sobrinas no tenía comparación. Era muy protector, siempre cuidándolas y recordándoles cuánto las amaba. Su bondad, dedicación y espíritu noble permanecerán por siempre en nuestros corazones.
Aunque ya no está físicamente con nosotros, su amor, su risa y su presencia inolvidable vivirán a través de las muchas vidas que tocó. Siempre será profundamente extrañado y recordado con amor eterno.
Le sobreviven sus padres, Ana Maria y Javier; sus hermanos, Jeannett y Javier Jr.; sus amadas sobrinas, Alizay y Jazzlyn; y muchos primos queridos y familiares extendidos.
“Doy gracias a mi Dios por los recuerdos de ti.”
— Filipenses 1:3
A visitation will be held at Langevin El Paraiso Funeral Home, located at 1010 West Yakima Ave, Yakima, WA 98902, on January 15, 2026, from 3:00 pm to 7:00 pm.
The funeral service will take place at Holy Family Catholic Church, 5315 Tieton Dr, Yakima, WA 98908, on January 16, 2026, from 10:00 am to 11:00 am. Following the service, a reception will be held at the same location from 11:00 am to 12:30 pm.
A committal service will be conducted at West Hills Memorial Park, 11800 Douglas Rd, Yakima, WA 98908, on January 16, 2026, from 1:00 pm to 2:00 pm.
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