María Guadalupe de la Torre Esparza nació el 23 de diciembre de 1940. En Calera, Zacatecas, México, unió su vida en matrimonio con José Cruz González Chávez. De esta unión les nacieron 20 hijos, quienes la llenaron de alegría y bendijeron su hogar. Ahora le sobreviven 18 hijos, 69 nietos y 70 bisnietos.
María Guadalupe fue una esposa y madre ejemplar, dedicada en cuerpo y alma a su familia. Su amor incondicional, su paciencia infinita y su sabiduría profunda la convirtieron en un pilar fundamental para sus hijos. A pesar de no contar con un título académico formal, ella obtuvo los títulos más valiosos que la vida puede ofrecer: como el de una gran chef, buenísima doctora y sabia consejera.
Su cocina era un paraíso de deliciosos platillos como sus delicioso tamalitos o sus taquitos al vapor. Cada receta llevaba un toque de su amor y sazón especial. Sus consejos sabios y oportunos siempre llegaban en el momento preciso, brindando guía y apoyo a sus hijos. Además, era conocida por su habilidad para curar cualquier malestar con remedios caseros y naturales.
En sus ratos libres, María Guadalupe disfrutaba de actividades como tejer, hacer crucigramas, jugar rummikub y desafiar a cualquiera en una partida de cartas, donde su astucia y estrategia la convertían en una oponente formidable.
Su vida estuvo marcada por la humildad y la gratitud. Siempre se mostró agradecida por las bendiciones recibidas y por la oportunidad de compartir su vida con su amada familia y los seres queridos que la rodeaban
El 18 de mayo de 2024, a la 1:45 de la madrugada, María Guadalupe partió de este mundo para encontrarse con Dios y reunirse con el amor de su vida Su partida deja un vacío inmenso en los corazones de sus seres queridos, pero su legado de amor, sabiduría y fortaleza seguirá inspirando a las generaciones venideras
Descansa en paz, María Guadalupe de la Torre Esparza. Tu luz seguirá brillando eternamente en los corazones de quienes te amamos.