

Don Jesús fue un hombre excepcional cuya vida estuvo marcada por el trabajo incansable, la pasión y el amor por su familia. Se desempeñó como comerciante, minero, ganadero industrial e inventor, siempre con una mente inquieta y creativa. Fue también un amante del deporte, corredor y beisbolista en su juventud, y tigre de corazón, fiel seguidor del equipo de fútbol de la UANL.
Le sobreviven su amada esposa, Graciela Espinoza de López; su hijo Jesús Alberto; sus hijas Ma. Graciela, Maby Elisa y Norma Elena; sus hijos políticos Claudia, Armando y Sergio; así como 10 nietos, 5 nietos políticos y 9 bisnietos, quienes llevan en su sangre su legado de perseverancia y amor por la vida.
Durante más de 60 años, Don Jesús compartió su vida con Graciela, el gran amor de su existencia. Siempre buscaba estar a su lado; su devoción por ella fue constante y profunda. Hasta sus últimos días, su mayor deseo era simplemente estar con ella.
Don Jesús también fue un gran viajero, un hombre que disfrutaba conocer el mundo con la alegría que lo caracterizaba. Amante del buen vivir, no dejaba pasar un día sin su shot de tequila, y los domingos eran sagrados con su menudo. Su inseparable boina fue símbolo de su estilo y carácter inquebrantable. En cada paso que dio, nos dejó una enseñanza de resiliencia, entusiasmo y lucha frente a la adversidad.
Hoy lo despedimos con amor y agradecimiento, celebrando una vida plena y significativa. Su espíritu vivirá por siempre en cada uno de nosotros.
Un triduo de misas por el eterno descanso a Jesús se realizará el martes 15 de julio, miércoles 16 de julio y jueves 17 de julio a las 8:00 a. m., en la parroquia San Cristóbal Magallanes localizada en 4501 Santa Engracia Rd, Mission, Texas 78572.
Descanse en paz, Don Jesús.
SHARE OBITUARYSHARE
v.1.18.0