Le sobreviven su esposa, sus seis hijos y sus 15 nietos. Agradecidos con Dios por el tiempo que nos permitió tenerlo.
Será recordado por su fortaleza y su espíritu luchador que lo hizo superar infinidad de adversidades en su vida. Su recuerdo vivirá para siempre en todos los que tuvieron la dicha de conocerlo y amarlo.
Descansa en paz, Antonio. Siempre vivirás en nuestros corazones.