

Mariana Montoya Palacios, la menor de la familia Montoya Palacios, tenía 20 años cuando trágicamente falleció en Bastrop, Texas, el 13 de septiembre de 2026. Nació en Austin, Texas, y era una joven llena de vida, con un futuro por delante, muchos sueños y tantas cosas que aún quería lograr.
Apenas dos días antes de su partida, el viernes 11 de septiembre, Mariana celebró con orgullo uno de sus grandes logros: se graduó de su programa de certificación en enfermería. Había trabajado muy duro para alcanzar este objetivo, y este logro representaba apenas el comienzo de todo lo que soñaba hacer y lograr en su vida. Su familia se sentía profundamente orgullosa de ella y del hermoso futuro que estaba comenzando a construir.
Mariana fue una persona muy querida por todos los que tuvieron la dicha de conocerla. Tenía una manera muy especial de dejar huella en las personas y de hacer que su presencia se sintiera. Quienes la conocieron siempre recordarán su forma única de ser, su manera de llegar a los corazones de los demás y todo lo que aportó a sus vidas. Aunque su tiempo con nosotros fue demasiado corto, el amor que dio y los recuerdos que dejó vivirán para siempre en quienes la amaron.
Mariana también tuvo que enfrentar el dolor de perder a su padre, Adolfo Montoya Rodriguez, quien falleció en octubre del año pasado. En medio de un dolor tan grande e inimaginable, su familia encuentra consuelo en pensar que Mariana y su papá finalmente volvieron a encontrarse, que ahora están juntos otra vez, cuidando y acompañando desde el cielo a la familia que tanto amaron.
Mariana deja atrás a su mamá, Maria, a su hermana, Maria y a sus hermanos, Jesús y Adolfo. También deja a muchos familiares, seres queridos y amigos que la quisieron profundamente y que siempre llevarán su recuerdo en sus corazones.
La vida de Mariana fue demasiado corta, pero estuvo llena de amor, sueños, logros y momentos compartidos con las personas que tuvo a su alrededor. Su graduación en enfermería, apenas unos días antes de su partida, es un hermoso recuerdo del futuro que estaba construyendo y de su deseo de ayudar y hacer una diferencia en la vida de los demás.
Mariana será profundamente extrañada y nunca será olvidada. Su recuerdo vivirá para siempre en el corazón de su familia, sus amigos y de todas las personas que tuvieron la fortuna de conocerla y quererla.
La familia ha pedido, en honor a la pureza del espíritu de Mariana, que los asistentes a los servicios del lunes vistan de blanco.
Mariana Montoya Palacios, the youngest of the Montoya Palacios family, was 20 years old when she tragically passed away in Bastrop, Texas, on September 13, 2026. Born in Austin, Texas, Mariana was a young woman with a bright future, many dreams, and so much life still ahead of her.
Just two days before her passing, on Friday, September 11, Mariana proudly graduated from her nursing certificate program. This was an accomplishment she had worked hard for and one that represented the beginning of the many goals and dreams she hoped to pursue. Her family was incredibly proud of her and the future she was beginning to build.
Mariana was deeply loved by so many. She had a way of leaving an impression on everyone she met, and those who knew her will remember her for the unique presence she brought into their lives. Though her time was far too short, the love she gave and the memories she created will remain with the people who knew her.
Mariana experienced the heartbreaking loss of her father, Adolfo Montoya Rodriguez, who passed away in October of last year. In the midst of this unimaginable loss, her family finds comfort in believing that Mariana and her father have found their way back to one another, that they are together again, watching over the family they both loved so dearly.
Mariana leaves behind her mother, Maria, her sister, Maria, and her brothers, Jesus and Adolfo, along with many extended family members, relatives, and friends who loved her deeply.
Her life was far too short, but it was filled with love, dreams, accomplishments, and people whose lives she touched. Mariana’s nursing graduation just days before her passing is a reminder of the future she was working toward and the many ways she hoped to make a difference in the lives of others.
She will be profoundly missed and forever remembered by her family, friends, and everyone fortunate enough to have known her.
The family has requested, in the pureness of Mariana's spirit, those attending the services on Monday to wear white.
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v.1.18.0