Margarita fué una esposa, madre y abuela admirable, dedicada fervientemente a su familia, a sus creencias y a su Fe en Jesucristo Nuestro Señor. Desde temprana edad tuvo obstaculos, como perder a su madre, Francisca, y sus hermanos
Luis Antonio y Carlos. Aun asi los superó por el amor y dedicación de su abuela Isabel y sus tias que la criaron como su hija y hermanas. Estos eventos la transformaron en la persona que nosotros conocimos y amamos. Su ausencia dejara un gran vacio en nuestros corazones.
La familia de Margarita quiere expresar su eterno agradecimiento a todos y cada una de las personas que brindaron su apoyo y amor en estos tiempos tan dificiles para todos nosotros. Sobre todo, gracias a Dios por permitirnos compartir nuestras vidas con esta admirable mujer.