

Rafael Sáenz Rivera falleció en paz, rodeado de su familia, dejando un legado construido no con palabras, sino con dedicación inquebrantable, sacrificio y un amor silencioso. Hombre de pocas frases pero de sentimientos profundos, Rafael vivió con el ejemplo—con madrugadas, manos desgastadas y un corazón que dio sin necesidad de reconocimiento.
Nacido en Namiquipa, Chihuahua, México, hijo de Rogelio y Margarita Sáenz Rivera, Rafael llevó consigo los valores de la perseverancia, la humildad y el honor.
Trabajó arduamente todos los días de su vida para proveer a sus seres queridos, sin pedir agradecimientos ni buscar aplausos. Fue un hombre que decía “te quiero” no con grandes declaraciones, sino con acciones: un plato caliente en la mesa, zapatos en los pies de sus hijos, y la presencia constante de alguien en quien siempre se podía confiar.
Fue un padre cuya fortaleza cimentó el corazón de su familia. Aunque rara vez mostró lágrimas, sentía con intensidad. Su risa era callada pero llena de alegría, y su orgullo por su familia se manifestaba en cada pequeño gesto—arreglando lo roto, estando presente cuando más importaba, y asegurándose de que quienes lo rodeaban tuvieran más de lo que él tuvo.
Rafael nos enseñó el valor del trabajo, la fuerza de la paciencia, y la belleza de ser fiel a uno mismo.
Le sobreviven su amada esposa Jovita Rivera de Colorado City, su hijo Rafael Rivera y su esposa Hayley de Midland, su hija Patricia Rivera Patel y su esposo Sean de San Antonio, y sus nietas Reena Patel y Devina Patel. También le sobreviven sus hermanos: Rogelio Rivera, Guillermo Rivera, Luis Alfonso Rivera, Luis Octavio Rivera, Bertha González, Elsa Rivera y Margarita Rivera, todos en México; así como sus cuñados y cuñadas: Adela García y su esposo Julio de Colorado City, Yolanda López de Colorado City, Rosario Younger y su esposo George de Colorado City, Luz María Luevano y su esposo Víctor de México, Silvia Núñez y su esposo Simón de México, Juan C. López y su esposa Bertha de México, y Juan Antonio López y su esposa Arelis de México, además de numerosos sobrinos, sobrinas, primos, y amigos queridos que continuarán llevando su legado adelante.
Aunque ya no está físicamente con nosotros, su espíritu vive en cada amanecer, en cada momento de paz ganado con esfuerzo, y en cada acto de amor que se transmite de generación en generación.
Rafael Rivera no necesitaba decir mucho. Su vida hablaba por él.
La misa fúnebre en honor a Rafael se llevará a cabo el lunes 7 de julio a las 10:00 am en la Iglesia Católica de Santa Ana (Saint Ann’s Catholic Church), oficiada por el Padre Michael Udegbunam.
El sepelio se realizará en el Cementerio del Condado de Mitchell, y los portadores del féretro serán Julio García, Edwardo García, Xavier García, Douglas García, Sebastián García, Nicholas Ornelas, Eli Ornelas y Víctor Luevano.
La familia estará presente para recibir visitas el domingo 6 de julio de 5:00 a 7:00 pm en la funeraria Kiker Seale, seguido por el rezo del Rosario a las 7:00 pm.
Quienes deseen honrar su memoria están invitados a hacerlo con flores o mediante una donación a la Iglesia Católica de Santa Ana en Colorado City. También se les anima a compartir un recuerdo visitando www.kikerseale.com
PORTADORES
Julio GarciaPallbearer
Edwardo GarciaPallbearer
Xavier GarciaPallbearer
Douglas GarciaPallbearer
Sebastian GarciaPallbearer
Nicholas OrnelasPallbearer
Eli OrnelasPallbearer
Victor LuevanoPallbearer
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v.1.18.0