

It is with deep sorrow that we announce the passing of Jaime Rivas Escobedo, a beloved husband, father, grandfather, son, brother, and friend, who left us peacefully on July 20, 2024, at the age of 61.
Born on December 29, 1962, Cd Juarez, Chihuahua, to his loving parents, Andres and Rosa Escobedo. Jaime dedicated his life to his family and his plumbing profession. He was a cherished husband to Lily Aracely Escobedo, with whom he shared over three decades of profound love and partnership. Together, they raised a wonderful family, including their children Jaime David, Oskar, Ashley, and Kimberly Escobedo, all of whom inherited Jaime’s strength, work ethic, and compassion.
Jaime was a master licensed plumber, a profession he pursued with passion for over 36 years. His commitment to excellence and his vibrant nature made him a well-respected figure in the construction industry. As a towering presence at 6 feet 3 inches, colleagues at job sites will best remember Jaime for his charismatic humor and magnetic personality. At any moment Jaime would be quick to tell you a story or share a joke.
Jaime was much more than his stature. His early passions included playing various sports, with a particular prowess on the baseball field where his friends affectionately nicknamed him “Zurdo”. Jaime had a knack for mechanics, often found working on his truck, and was always ready with a joke to lighten the mood.
His love and guidance shaped the lives of those around him, and his presence was a comforting constant in the lives of his family and friends.
Con profundo pesar anunciamos el fallecimiento de Jaime Rivas Escobedo, un amado esposo, padre, abuelo, hijo, hermano y amigo, quien nos dejó en paz el 20 de julio de 2024, a la edad de 61 años.
Nació el 29 de diciembre de 1962, en Cd Juárez, Chihuahua, de sus amados padres, Andrés y Rosa Escobedo. Jaime dedicó su vida a su familia y a su profesión de plomería. Fue un querido esposo para Lily Aracely Escobedo, con quien compartió más de tres décadas de profundo amor y compañerismo. Juntos, criaron una maravillosa familia, incluidos sus hijos Jaime David, Oskar, Ashley y Kimberly Escobedo, quienes heredaron la fortaleza, la ética de trabajo y la compasión de Jaime.
Jaime era un maestro plomero con licencia, una profesión que ejerció con pasión durante más de 36 años. Su compromiso con la excelencia y su naturaleza vibrante lo convirtieron en una figura muy respetada en la industria de la construcción. Jaime, de 1,90 metros de altura, es recordado por sus compañeros de trabajo por su humor carismático y su personalidad magnética. En cualquier momento, Jaime estaba dispuesto a contarte una historia o compartir un chiste.
Jaime era mucho más que su estatura. Sus primeras pasiones incluían la práctica de varios deportes, con una destreza particular en el campo de béisbol, donde sus amigos lo apodaban cariñosamente “Zurdo”. Jaime tenía un don para la mecánica, a menudo lo encontraban trabajando en su troca y siempre estaba listo con un chiste para aligerar el ambiente.
Su amor y su guía moldearon la vida de quienes lo rodeaban, y su presencia era una constante reconfortante en la vida de su familia y amigos.
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v.1.18.0