

A lo largo de su vida, Juan Francisco De Alba se distinguió por su incansable ética de trabajo y por su manera de ser profundamente considerada. Fue un hombre atento a los demás, de corazón noble y siempre dispuesto a dar sin esperar nada a cambio. Su honestidad, generosidad y humildad dejaron una huella imborrable en quienes tuvieron el privilegio de conocerlo.
Juan Francisco encontró el amor de su vida en Imelda, quien le robó el corazón con tan solo una mirada. Juntos construyeron un hermoso matrimonio y formaron una familia con tres hijos. Juan siempre estuvo al pendiente de su amada esposa, de sus hijos y, con especial cariño, de sus nietos. Su hija fue siempre la luz de sus ojos, y la apoyó en todo lo que estuvo en sus manos. Fue un hombre de fe católica y de principios tradicionales, valores que llevó consigo y transmitió a su familia.
En cada etapa de su vida, Juan se ganó el respeto y cariño de quienes lo rodeaban por su honestidad serena, su generosidad natural y su profunda compasión. Sabía estar presente tanto en los momentos sencillos como en aquellos que exigían fortaleza y apoyo. También conservó un espíritu aventurero y una curiosidad por la vida, disfrutando de las nuevas experiencias y de cada oportunidad para compartir con quienes amaba.
Fue un hombre sumamente trabajador y reconocido por su excelencia y dedicación como plomero. A través de su negocio, De Alba Plumbing, construyó una trayectoria de esfuerzo, compromiso y orgullo por su trabajo, ganándose el respeto de sus clientes y de quienes tuvieron la oportunidad de trabajar a su lado.
Juan Francisco fue un gran amante de la música norteña tradicional. Disfrutaba tocar diversos instrumentos y compartir su pasión por la música. Junto a su amada esposa, Imelda, acudía a los bailes para disfrutar de la buena música y pasar momentos especiales juntos. También disfrutaba profundamente de las reuniones familiares, escuchar música y convivir con sus seres queridos. Las tradicionales carnes asadas, que tantas veces se convertían en grandes reuniones familiares, se encontraban entre sus momentos favoritos.
Juan será recordado como un esposo amoroso, un padre dedicado, un abuelo cariñoso, un hermano querido y un hombre trabajador que vivió con dignidad, principios y amor por su familia. Su recuerdo permanecerá en cada canción, en cada reunión familiar, en cada carne asada y en todos aquellos momentos compartidos que hoy se convierten en recuerdos eternos.
Le sobreviven con profundo dolor su amada esposa, Imelda De Alba; sus tres hijos, Juan Miguel De Alba, Ivan De Alba y Melanie Jasmine (Cristobal) De Alba; sus cuatro nietos, Faith Luna, Elijah Cristobal, Divine Lively y Cristalanie Lovely Perez; sus hermanos y hermanas, Jesus De Alba, Juana De Alba, Maria Candelaria Solis, Jose Guadalupe De Alba y Leticia De Alba; así como demás familiares y seres queridos que continuarán llevando su memoria en el corazón.
Aunque su presencia física ya no está con nosotros, el amor que sembró en su familia y la huella que dejó en quienes lo conocieron permanecerán para siempre.
La visitación se llevará a cabo el martes, 8 de septiembre de 2026, de 5:00 p. m. a 11:00 p. m., en Funeraria Del Angel Palm Valley, ubicada en 4607 North Sugar Road, Pharr, Texas 78577. El Rosario se rezará el martes, 8 de septiembre de 2026, a las 7:00 p. m. en el mismo lugar. La misa catolica sera a las 10 am en St. John the Baptist Catholic Parish en San Juan, TX. El sepelio continuara en Palm Valley Memorial Gardens en Pharr.
Los servicios funerales estan bajo la direccion de Funeraria del Angel Palm Valley en Pharr.
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v.1.18.0