

Sergio era conocido por su espíritu alegre, su sonrisa contagiosa y los abrazos más fuertes y sinceros. Siempre estaba feliz y tenía la capacidad de iluminar cualquier lugar con su presencia. Fue un esposo devoto, un hijo amoroso y, sobre todo, un padre orgulloso y entregado a sus dos pequeños hijos, quienes eran el mayor tesoro de su vida y nunca dejó de hacerles saber a sus hijos cuánto los amaba.
Creció en la iglesia y estuvo involucrado en diferentes áreas de servicio, incluyendo el ministerio de audio, obras de teatro y apoyo al grupo de jóvenes. La Palabra de Dios permaneció sembrada en su corazón desde muy pequeño. Como dice la Biblia: “Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.” (Proverbios 22:6)
Sergio reafirmó públicamente su fe y fue bautizado en su iglesia cristiana, Hoy Es Tu Tiempo, el 28 de diciembre de 2025.
Entre sus hobbies, disfrutaba manejar su carro con la música a todo volumen, un momento que para él significaba libertad y alegría. También le encantaba ver deportes, y si lo conocías bien, sabías que era un fiel aficionado de sus Águilas Club América y de los Arizona Cardinals.
Sergio tenía un corazón servicial. Siempre que su mamá, abuela o suegra necesitaban ayuda en el hogar, él estaba dispuesto sin dudarlo. Su bondad, humildad y disposición para servir marcaron la vida de quienes lo conocieron.
Le sobreviven su amada esposa, Clarisa Calderon; sus pequeños y queridos hijos, Alexander Vargas y Adriel Vargas; sus padres, Marisela Vargas y Heriberto Vargas; su hermana, Leslie Vargas, y su pequeña sobrina, Adelin.
Nos aferramos a la promesa que encontramos en la Biblia: “Estar ausentes del cuerpo es estar presentes con El Señor.” (2 Corintios 5:8)
Sergio será recordado por su sonrisa radiante y contagiosa, sus abrazos llenos de amor y la profunda entrega que tuvo hacia su familia y su fe.
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v.1.18.0