Edras Nahin Cruz Montoya nació el 9 de noviembre de 1989 en Honduras. Fue un hijo amoroso, un hermano querido y una persona cuya bondad, generosidad y sentido del humor dejaron una huella especial en quienes tuvieron la dicha de conocerlo.
Su familia era una parte fundamental de su vida, especialmente su querida madre, Lilian, y sus seis hermanos, a quienes amaba profundamente. Edras tenía un don especial para hacer reír a los demás y alegrar cualquier lugar con su personalidad única. Muchas personas le decían a su mamá lo lindo que era su hijo, lo mucho que lo apreciaban y que era un buen muchacho, un verdadero amor. Edras procuraba no avergonzar a su madre con su comportamiento, pues el amor y el respeto que sentía por ella eran muy importantes para él.
A lo largo de su vida, Edras enfrentó una enfermedad que, en ocasiones, no le permitía ser plenamente la persona que llevaba dentro. Sin embargo, sus dificultades no borran el buen corazón, la alegría y el cariño que compartió con quienes lo rodeaban.
Edras solía decirles a las mujeres con las que compartía una relación: «No te enamores de mí, porque no quiero que sufras». Estas palabras reflejaban su preocupación por los demás y su deseo de evitarles dolor.
Hoy, su madre, Lilian, sus seis hermanos y todos quienes lo amaron sienten profundamente su ausencia. Lo extrañan cada día y guardan en sus corazones las risas, los momentos compartidos y el amor que dejó. Edras será recordado siempre por su gran corazón, su alegría y la huella imborrable que dejó en la vida de quienes tuvieron la bendición de conocerlo.
Unas palabras de su madre
Como madre de Edras, hoy te despido, hijo mío, con todo el amor de mi corazón. Te amo y te amaré por siempre. A todas las personas que formaron parte de la vida de mi hijo, les agradezco de todo corazón por el amor que le brindaron, por acompañarlo en su camino y por estar aquí hoy para honrar su memoria. Gracias por haber sido parte de su vida y por los momentos que compartieron con él. Siempre llevaré a mi hijo en mi corazón. Te amo, Edras, hoy, mañana y por toda la eternidad.