Olga fue una esposa devota para su amado esposo, Ramón Oaxaca, y una madre amorosa para sus hijas, Alexa Cabrera y Christina Pachuca. Fue una abuela orgullosa y muy querida para Aleana Cabrera, Axel Cabrera, Camila Cabrera, Patricia Cabrera, Cayden Mendoza y Caylum Mendoza, quienes trajeron una inmensa alegría a su vida.
Olga era conocida por su espíritu jovial, su cálido sentido del humor y su risa contagiosa. Le encantaba jugar al bingo, pasar momentos preciosos con sus nietos y asistir a la iglesia. Siempre estaba bromeando, riendo y brindando felicidad a quienes la rodeaban. Su fe, su bondad y su corazón alegre conmovieron a todos los que la conocieron.
Olga deja tras de sí un legado de amor, risas y devoción a la familia. Se le extrañará profundamente y será recordada por siempre en los corazones de todos los que la amaron.
Que descanse en paz eterna.