

“Lidu”, as she was affectionally known, was born Liduvina Marimón Barrios, on November 23, 1928, in the small town of San Luis, in Cuba’s westernmost province of Pinar del Río. Growing up near the famous tobacco fields of western Cuba, she had a happy childhood surrounded by brothers, sisters and many cousins. Her mother passed away when she was eight years old, and quickly found herself an orphan living with aunts and other family members. She worked with her aunts for a few years in the iconic tobacco curing barns; but eventually moved out of the countryside to pursue a career in the haute couture world of 1957 Havana. Her career did not turn out as expected due to the tumult of the impending communist revolution; but she was very proud of her training in the trade.
In 1958 she met her future husband Erasmo Piñero, a single parent of two, working on the tinsmith trade. They married and moved back to Pinar del Río with hope of owning a business. Not able to pursue a higher education, she instead worked in her home as a seamstress while raising her son Erasmo Piñero, Jr. and step son and daughter Antonio Piñero and Marisol Piñero. The reality of a hard and oppressive life in communist Cuba, and the lack of a future for her young family, reluctantly forced her into exile. In 1974, she arrived in Madrid, Spain, accompanied by her husband, her young son Erasmo and step daughter Marisol. After three years in Spain, working in odd jobs in the underground economy and waiting for a refugee visa to the U.S., the family emigrated to Tampa, Florida, their longed final destination.
Liduvina was a well-known seamstress in West Tampa’s casual clothing factories, able to work well with others, loved by everyone, and always full of energy and glowing happiness. She eventually ended up working at two bridal boutiques on high-end wedding dresses and special couture jobs, partially fulfilling her lifelong pursuit. In 1980, she courageously participated on the Mariel boatlift, in a frustrated attempt to save family members desperate to leave Cuba. She retired in her late 70s; after 40 years in the clothes and dress making business (fashion industry).
Even though she was widowed in 1994, she continued to work, never avoiding happy reunions and enjoying visits to family and friends. She had a large pool of family members, neighbors and close friends to attend to, and they all appreciated her enthusiasm for a good party and wholesome fun. She began attending church again, taking English classes at night, and pursuing other social activities. She eventually sold the family home at 6805 North Lois Ave, in the Pinecrest West Park subdivision, and moved in with her daughter Marisol. She also spent time in Fort Worth, Texas with her son and family. Over the years, the onset of Alzheimer’s disease and dementia got the best of her; but she never lost her beautiful smile and peaceful compliant nature. She was in Fort Worth under the care of her son, daughter-in-law and grandkids when she fell ill, had a brush with COVID-19, was hospitalized, and passed away peacefully. She was returned to Tampa for burial next to her late husband Erasmo Piñero Sr.
Being one of the oldest members of the Marimón family name, she is survived by her younger brother Lisandro, many half-brothers and half-sisters, loving nephews and nieces in Cuba and in the United States, and a large extended family. She will, of course, specially be missed by her son Erasmo, daughter Marisol, daughter-in-law Barbara, and grandchildren Leonardo, Luis Adrian and Jose Luis. Most, if not all, of the relatives and friends that knew her would agree that an important and significant page in the Marimón family history has been turned with her passing.
The family has entrusted her care and services to Gonzalez Funeral Home, of North Tampa. Burial will take place at Myrtle Hill Memorial Park, in East Tampa, on 18 June 2020.
Translation / Traducción:
Tampa, Florida - Liduvina Piñero, de 91 años de edad, falleció el jueves 11 de junio de 2020.
"Lidu", como se le conocía cariñosamente, nació Liduvina Marimón Barrios, el 23 de noviembre del 1928, en el pequeño pueblecito de San Luis, Pinar del Río, Cuba. Creciendo dentro de los famosos campos de tabaco, tuvo una infancia feliz rodeada de hermanos, hermanas y muchos primos. Su madre falleció cuando ella tenía solamente 8 años de edad, y tuvo que ser criada por sus tías; las cuales eran muy buenas y cariñosas con ella. Trabajó con sus primos y primas durante algunos años en las clásicas tabaquerías pinareñas; pero finalmente se trasladó a la ciudad para comenzar una carrera en el mundo de la alta costura. Vivió en la Habana a los fines de los años 50; pero su carrera no resultó como se esperaba debido a la inestabilidad política, y la inminente revolución comunista. A pesar de todo, estaba muy orgullosa de su entrenamiento en el comercio relacionado con la costura y la elegancia femenina.
En 1958 conoció a su futuro esposo Erasmo Piñero, un padre soltero con dos hijos de un previo matrimonio, y que trabajaba en el negocio de hojalatería. Se casaron y se establecieron en la ciudad de Pinar del Río con la esperanza de eventualmente ser dueños de un negocio. Al no poder seguir una educación secundaria por las obligaciones de ama de casa, trabajó en su casa como costurera mientras criaba a su recién nacido hijo Erasmo Piñero, Jr. y a sus hijastros Antonio Piñero y Marisol Piñero. La realidad de una vida bajo la opresión comunista, y la falta de un futuro para su familia, la obligaron a marcharse al exilio. Tras muchas vicisitudes y humillaciones (incluyendo el injusto arresto de su esposo por tres largos años), llegó a Madrid, España, acompañada por su esposo, su pequeño hijo Erasmo y su hijastra Marisol. El año era 1974. Después de tres años en España, trabajando en lo que podía o le permitían, la familia recibió una visa de refugiados para viajar a los Estados Unidos. En octubre del 1977, la familia arribo a Tampa, Florida, (via New York), y fueron acogidos en el hogar de sus primos Osvildo y Marcia Concepción.
Liduvina era una costurera muy conocida en las fábricas de ropa del oeste de Tampa, capaz de trabajar bien con otros, amada por todos y siempre llena de energía y una felicidad infecciosa. Finalmente terminó trabajando en vestidos de novia y otros vestidos de mucha calidad, cumpliendo parcialmente sus deseos de juventud. En 1980, participó arriesgadamente en el puente humanitario del Mariel (“The Mariel Boatlift crisis”), en un intento frustrado de rescatar a los familiares desesperados por abandonar la isla de Cuba.
Quedo viuda a los 66 años, pero continuó trabajando, disfrutando sus visitas a familiares y amigos. Ella tenía un gran apoyo familiar, de vecinos y amigos, a los cuales les gustaba atender. Todos apreciaban su entusiasmo por una buena fiesta y diversión sana. Se retiró a los 70 años, después de 40 años en el negocio de la confección textil. Comenzó a asistir a la iglesia nuevamente, tomando clases de inglés por la noche y realizando otras actividades sociales. Finalmente vendió su casa en la subdivisión de Pinecrest West Park, y se mudó con su hija Marisol. También compartía su tiempo en Fort Worth, Texas, con su hijo, nuera y dos nietos. Con el paso de los años, la aparición del Alzheimer y la falta de memoria se apoderó de ella; pero ella nunca perdió su hermosa sonrisa y su naturaleza pacífica y complaciente. Estaba en Fort Worth bajo el cuidado de su hijo, su nuera y sus nietos cuando se enfermó, fue hospitalizada, lucho contra el virus COVID-19, y falleció en paz. Su cuerpo fue devuelto a Tampa para ser enterrada junto a su difunto esposo Erasmo Piñero Sr.
Al ser la Marimón de más avanzada edad, le sobreviven su hermano menor Lisandro, muchos medios hermanos y hermanastras que viven en Cuba y en los Estados Unidos, y una familia extensa. Por supuesto, será extrañada especialmente por su hijo Erasmo, su hija Marisol, su nuera Barbara y sus nietos Leonardo, Luis Adrian y Jose Luis. La mayoría, si no todos, de los familiares y amigos que la conocieron estarían de acuerdo en que una página significativa en la historia de la familia Marimón ha sido cerrada con su fallecimiento.
Por arreglos de antemano, Liduvina será atendida por la funeraria González en Tampa. El entierro tendrá lugar en el Myrtle Hill Memorial Park, al este de Tampa, el 18 de junio de 2020.
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v.1.18.0